El alemán Marco Huck retuvo la corona de los cruceros, versión OMB, al derrotar a su compatriota Firat Arslan por k.o.t. en el sexto asalto.
Tras dos caídas, el árbitro estadounidense Mark Nelson paró la pelea a los 1,56 minutos cuando Arslan, incapaz de defenderse, estaba sufriendo un duro castigo.
Ante 10.000 espectadores que abarrotaban la Hanns-Schleyer Arena, el campeón, de 29 anos fue siempre el amo en el ring a pesar de enfrentarse a un rival incómodo que avanzaba siempre como un tanque, con doble guardia, con el sólo objetivo de asestar su gancho de izquierda.
Huck, que defendió el título por duodécima vez, mejoró su palmarés a 37 victorias 26 por k.o. y dos derrotas.
La derrota de Arslan, la séptima de su carrera, significará sin duda el adiós del ring del boxeador, de origen turco, de 43 años.
Este fue el segundo enfrentamiento de ambos púgiles. La primera pelea en noviembre de 2012 la ganó Huck por puntos en una decisión que produjo fuertes controversias./ DPA